La nueva ‘normalidad’ arbitral. Charla con Martín Bertrán y García González
Tras más de treinta temporadas en la élite, Martín Bertrán (56 años) se retiró del arbitraje profesional. Compagina su vida laboral en la industria farmacéutica con la formación, dirigiendo la escuela de árbitros catalana. Por su parte, García González (51) vive el día a día de la competición, maleta en mano y adaptándose a la nueva normalidad de cada país o comunidad autónoma que visita en Euroliga y Liga Endesa.
Ambos comparten con Gigantes sus experiencias y la visión de la labor arbitral en este nuevo escenario en el que se desarrolla el baloncesto profesional.
Gigantes: Nos gustaría empezar preguntándoos por la fase final de la Liga Endesa. ¿Cómo os preparáis para volver a arbitrar después de tanto tiempo parados? ¿Cómo lo vivisteis?
J.A. Martín Bertrán: Durante el confinamiento estuvimos trabajando de lunes a viernes, en sesiones de hora y media cada día, sobre distintos temas; visionado de videos, control de partido, aspectos de dieta, higiene, sanidad… En lo físico cada uno lo hacía como creía conveniente porque, aunque nos dieron unas directrices, no había un entrenamiento fijo y específico para cada uno. Había gente que corría en los parkings, cuando no podíamos salir. Yo tengo la suerte de tener un pequeño jardín en casa, y ahí me pegué no sé cuántas vueltas.
J.C. García González: Siempre he dicho que arbitrar es como andar en bicicleta, lo llevas dentro. El volver a empezar no fue un problema en lo que se refiere a arbitrar, pero sí respecto al entorno al que te tienes que desenvolver. Todo ha cambiado respecto a lo que estábamos habituados en el deporte. Mentalmente hay que prepararse de manera específica, en un escenario en el que no tienes esa presión ambiental.

G: ¿Qué os encontráis en la burbuja?
JAMB: Llegas a una situación totalmente distinta. Había dirigido algún partido a puerta cerrada, pero aquello era muy diferente. Hay ciertos miedos, pero de índole social, sanitarios; por ti, por tu familia, porque no sabes qué puede pasar. Pero la verdad es que se nos controló muchísimo. Cada tres días teníamos un PCR y una analítica cada ocho. Vivimos totalmente aislados; en nuestro hotel no había ningún equipo e íbamos del hotel al pabellón, pitábamos y volvíamos al hotel. No tienes contacto prácticamente con nadie y no puedes hacer casi nada. Lo único que andábamos eran los 30 metros para ir del autobús al hotel. Menos mal que teníamos dos horas de gimnasio fuera del hotel. A las mañanas ibas allí, y claro, te pegabas unas palizas tremendas.
JCGG: Enfrentarte a aquel escenario fue complicado. Esas horas de gimnasio fuera del hotel nos ayudaron bastante para desconectar. Organizarte mentalmente para ocupar tu cabeza si no tenías partido era clave. Porque un día sin arbitrar implicaba no tener un horario determinado, pero tampoco podías desentenderte de lo que se estaba viviendo en el pabellón. El grupo de árbitros que hemos tenido la oportunidad de vivir competiciones internacionales FIBA tuvimos un punto de ventaja porque hemos estado en situaciones similares.
JAMB: Yo había vivido una situación parecida en el Mundial de Turquía. Las designaciones llegaban por debajo de la puerta el día antes, así que, si no la tenías por la noche, tenías que entender que no tenías partido. Me pasé como ocho días sin partido y cuando entré de nuevo lo hice en un Rusia – USA de cuartos de final. Y claro, es una circunstancia que tienes que llevar.
JCGG: Fue difícil pasar tres semanas confinado en un hotel, pero al final es algo que te gusta, es tu trabajo y fue una gran fase final. Además, ser consciente de la realidad que estaba sucediendo fuera y lo bien cuidados que estábamos nosotros en la burbuja es otro aspecto que, visto con perspectiva, te daba cierta tranquilidad.
G: ¿Una vez arranca el torneo, qué sensaciones tenéis?
JAMB: En la burbuja yo sentía una atmósfera rara. No sé si los equipos no estaban al cien por cien o algo desubicados. Algunos se habituaron muy bien a las condiciones y creo que los resultados no fueron consecuencia de que unos llegaran mejor o peor físicamente, sino de cómo se adaptaron a un ambiente que era totalmente distinto.
JCGG: Fue cuestión de un par de días, estar en competición y ver como se desenvolvían los jugadores y los entrenadores. El factor de que se escuchara todo es importante, y no sólo a la hora de protestar al árbitro. Era interesante ver las reacciones de los equipos, porque algunos son muy activos y se están animando todo el partido, otros son más fríos…
«Cuando escuchas algo con 12.000 espectadores, sabes que igual no se ha oído y actuas de otra manera. Pero cuando sabes que todo el mundo lo oye, ¿cómo haces?”
G: Paradójicamente, la ausencia de público os somete a más estímulos, ese “oírlo todo”.
JAMB: Cuando empieza la competición sí que es verdad que es extraño. El otro día veía un partido por televisión y oía unos gritos, que la verdad me quedé acojonado. No pensaba que pudiera ser así. Desde dentro tienes la conciencia de que se oye, pero desde fuera se oye mucho mejor, más casi que desde dentro.
JCGG: Hay que evitar esa situación de “sobreestimulación”, porque es probable que estés por encima del nivel que requiere la situación. Es un trabajo mental que tratamos de entrenar, porque encontrar el equilibrio es crucial. Creo que todos pasamos por esa situación, incluidos jugadores y entrenadores.
JAMB: Éramos casi treinta árbitros, no recuerdo el número exacto, pero cada uno de nosotros éramos una persona, con sus circunstancias. Cuando escuchas algo en un partido con 12.000 personas, sabes que igual no se oye y actúas de una manera. Pero cuando sabes que todo el mundo lo oye, te preguntas: ¿cómo lo hago? ¿tengo que actuar como si lo hubiera oído o como si no? Todo eso lo habíamos hablado, pero después la vorágine de la competición te va llevando. Todo el mundo estaba en una pretemporada, entre comillas, y nosotros también, porque estábamos parados desde hacía un montón de tiempo.
JCGG: Es difícil reaccionar ante nuevas situaciones que no has vivido. Los sonidos se convirtieron en algo más presente para todo el mundo, porque antes el entorno lo minimizaba, pero ahora se magnifica. Tuvimos que adaptarnos a un nuevo escenario, aunque el criterio siempre fue el mismo. Y por eso creo que vimos más técnicas en los primeros días de la burbuja. De hecho, los jugadores y entrenadores lo aceptaron con naturalidad. Pero esta temporada creo que esa señalización ha regresado a la normalidad.
G: ¿En qué otros aspectos creéis afecta la ausencia de público? Suponemos que el Instant Replay es una situación muy distinta ahora.
JCGG: No tener público te da más tranquilidad a la hora de acudir al Instant Replay. Esta situación te permite tomar decisiones con mayor pausa. Pero creo que no es sólo a nosotros o al equipo visitante a los que nos afecta. También al equipo local, porque tu público te apoya en momentos clave y ese factor ahora ha desaparecido. Siempre hemos tenido la percepción de que el público sólo nos aprieta a nosotros. Pero cuando hablas con entrenadores o jugadores te dicen que ellos también notan esa ausencia de presión ambiental. Es un aspecto 100% psicológico. Estamos viendo que todo el mundo puede ganar en cualquier cancha y es principalmente por la ausencia de factores externos.
JAMB: Yo veía el otro día un partido de fútbol en el que el árbitro va al VAR y pasa la jugada ocho veces. Nosotros, en el Instant Replay, decíamos que no teníamos que ver la jugada imagen a imagen, sino en su totalidad, porque es como se produce en realidad. Mi reflexión es que quizá un psicólogo deportivo puede ayudarte a gestionar esas situaciones, darte pautas para tomar decisiones sin condicionamientos externos; haz esto, o piensa en tal cosa o céntrate en tal otra, cuatro parámetros que te ayuden cuando estés ahí solo, con la presión de la gente mirándote. Arbitrar bajo presión es complicado. Puede haber alguien que diga, sí, me gusta pitar con 17.000 personas, y es así. Pero falta algo, y cuando no están esas 17.000 personas, la pregunta es ¿la decisión que tomas es la misma con un campo lleno que con uno vacío, tú solo en el Instant Replay?

EL ARBITRAJE, ESTA TEMPORADA
G: Juan Carlos, tú sigues en activo esta temporada y estás teniendo que lidiar con muchos viajes, con aplaza- mientos… ¿Cómo lo llevas?
JCGG: Ahora mismo viajamos como en anteriores tempo- radas. Nos adaptamos a la situación y las normas de cada país, pero la rutina es parecida. Es cierto que se hace algo más complicada, porque no hay tantos vuelos como antes y llegas a países donde todo está cerrado. Por ejemplo, hace unos días estuve en Atenas y no había nada abierto. Me tocó estar todo el día en el hotel, ir al pabellón y de nuevo vuelta al hotel.
G: ¿Son los viajes, por eso que comentas, más exigentes?
JCGG: Lo más difícil es buscar métodos de transporte que no te afecten mucho físicamente. La reducción de frecuencias hace que te tengas que adaptar. La clave es no exponerte al virus, evitando ir a restaurantes o viajar en transporte público porque estamos en un entorno que no sólo afecta a tu círculo más cercano, sino también al grupo de árbitros y a la competición.
G: ¿No os volvéis un poco locos, con reglas distintas, cambiantes, en diferentes países, regiones…?
JCGG: Es más sencillo de lo que parece. Las compañías aéreas están intentando agilizar trámites para evitar contactos y favorecer que los viajeros estén tranquilos. Entre nosotros también nos vamos informando para saber cómo está cada país y ese apoyo viene bastante bien. Dentro de España, lógicamente, es más sencillo. Tanto ACB como Euroliga nos mandan los protocolos ac- tualizados para estar siempre preparados. En Euroliga se actualiza más porque son diferentes países, pero ambas competiciones nos cuidan y protegen.
G: Y, desde dentro, ¿cómo crees que está afectando este escenario a la competición y al juego?
JCGG: Ves que los equipos que han estado parados se- manas por los positivos, cuando vuelven, su ritmo de competición se resiente. Hemos vivido tres etapas. La primera parte de la temporada, donde llegaron la gran mayoría de los casos y suspensiones. La segunda, donde todo se desarrolló con bastante normalidad. Y la tercera es la que actualmente estamos viviendo, donde parece que vuelven a aparecer casos y aplazamientos. A nivel de juego influye más el hecho de jugar a puerta cerrada. Es normal. No tener a tu público es clave.

¿EVOLUCIÓN? ¿NUEVAS NORMAS?¿MEJORAS?
José Antonio MARTÍN BERTRÁN
• Los entrenadores van por delante nuestro. La regla del paso cero se cambió porque ellos ya lo padecían en los partidos; se estaban realizando pasos, según reglamento, pero no se pitaban.
• Dos mejoras importantes son ampliar el campo y el traspiés, que es un movimiento técnico que no sé por qué está penalizado y creo que será uno de los siguientes cambios.
• El tema de las antideportivas hay que aclararlo mucho más. El árbitro no puede tener un manual de conceptos y tener que evaluar si es uno u otro y apreciarlo él. Tendría que ser blanco o negro, hacer claras esas situaciones para que todo el mundo las entienda.
• Hay que facilitar las reglas para los participantes, pero también para los que la tienen que aplicar. En el campo atrás, por ejemplo, hay varios factores a considerar, pero también varios matices adicionales. Cuando estás en pista tienes que aplicar la regla en décimas de segundo y, muchas veces, para cuando en la cabeza lo tienes ya claro, la jugada ya ha pasado. Por eso creo que tiene que ser más sencillo.
• Otra cosa importante es que, cuando haces las reglas, no todo el mundo las entiende igual, o no se la han explicado a todo el mundo. Tanto a nivel de jugadores, de entrenadores, como de directivos y de público, porque luego se acaban protestando cosas, en ocasiones, por desconocimiento.
Juan Carlos GARCÍA GONZÁLEZ
• Las reglas en baloncesto van de la mano de la propia evolución del jugador. Las normas responden o tratan de acoplarse a las mejores físicas o técnicas de los protagonistas. Es algo natural y que hace a nuestro deporte todavía más especial.
• Personalmente, creo que antes mirábamos la NBA con bastante asiduidad como referencia a la hora de tomar nuevas normas. Y de un tiempo a esta parte, la NBA está ajustando su normativa con algunos aspectos que hacemos nosotros en baloncesto FIBA. Por ejemplo, el reloj de posesión y el paso a los catorce segundos tras un rebote en ataque, es algo que han visto en Europa y lo han adaptado a sus reglas.
• Un aspecto a mejorar puede ser la manera en la que tratamos de comunicar al público los nuevos cambios. Hay muchos matices y es importante explicar al espectador qué novedades se incorporan. • El arbitraje en el baloncesto me parece uno de los más complicados que existe. En cada ataque tienes que controlar muchas situaciones que suceden a la vez. Y por eso entiendo que un jugador pueda no conocer al detalle todas las normas. Ellos están centrados en su trabajo y nosotros en el nuestro.
*Contenido publicado en la revista Gigantes de febrero 2021.
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