Marc Gasol y Rudy Fernández, Made in 1985: 40 años de historias, 40 años de Gigantes del Basket
En 1985 nació Gigantes del Basket… y nacieron dos de los mejores jugadores de la historia del baloncesto español. Marc Gasol y Rudy Fernández comparten año en el apartado de la fecha de nacimiento de su DNI, en lo que supone el primer punto en común de una trayectoria que se ha cruzado en múltiples ocasiones. Momentos vitales, deportivos, alegrías y algunas (pocas) decepciones. Dos de los grandes tótems de nuestro baloncesto , los dos únicos españoles capaces de ganar dos Mundiales. 40 años de vida y de momentos históricos que recorren en esta conversación cruzada.
Con motivo de los 40 años de Gigantes del Basket, juntamos en una conversación única a Marc Gasol y Rudy Fernández, ambos nacidos en el mismo año que nuestra publicación, para hablar de baloncesto, comunicación y vida. Dos leyendas irrepetibles que nos ayudan a entender estos 40 años.
Marc Gasol y Rudy Fernández, Made in 1985
- G: ¿Qué recordáis el uno del otro como jugadores en esos inicios, de esos primeros enfrentamientos?
R: Tendría que ver vídeos que grababa mi padre y hacer memoria, pero sí me acuerdo ya del tamaño que tenía Marc. Y fíjate, recuerdo que tenía toque, el tío era buen tirador. A esas edades no es fácil tener buena mecánica ya y él la tenía, incluso tirando de tres, un toque que en categorías inferiores por ejemplo Pau no tenía.
M: De Rudy recuerdo su capacidad de generar juego de muchas maneras. Con balón, en sus lecturas de juego, ya podías ver lo bueno y diferencial que era. No era un tío super fuerte, pero era muy rápido, explosivo, de zancada muy larga.
- G: Vuestra trayectoria continúa cruzándose. Compartís el bronce del Europeo cadete de 2001, enfrentamientos en Liga Endesa… y llegamos a otro momento clave: el draft de la NBA.
M: Seguramente hablaríamos esa tarde, algo del tipo: “Oye, ¿tú sabes ya algo? ¿Has oído algo? Recuerdo que yo estaba con Pau y Juan Carlos (Navarro) en Ibiza, así que ya os podéis imaginar el tono y la atmósfera cuál era. Se nos hizo un poco tarde aquel día…
R: A mí me pilló también en Baleares, pero en Puerto Colon, en Mallorca, con mi familia. Yo me acuerdo de que él me felicitó cuando salí (Rudy fue elegido en el puesto 24 de primera ronda y Marc Gasol en el 48º, ya en la segunda) y yo estuve esperando un poco para ver si salía él, que bromeábamos (“Mira Marc, o sales ya o me voy a dormir) pero ya hubo un momento en el que me acosté y le dije «Bueno, yo te dejo ahí, eh, ya me contarás en qué número te eligen”
- G: ¿Podríamos decir que la selección es lo que más os ha unido?
M: Fíjate, diría que también los primeros años en la NB. Ahí compartes muchísimas cosas porque estás viviendo emociones muy parecidas el uno y el otro. Vas pasando los mismos retos. Al final éramos extranjeros, llegábamos a un vestuario NBA… Él venía de hacer unos Juegos espectaculares y yo llegaba a Memphis, donde había estado Pau hasta hacía muy poco tiempo. Compartes mucho, aparte de la añoranza. De tu casa, de tu día a día, de una competición nacional en la que dominabas. Ahí nos une mucho esos momentos. Con la selección también, pero creo que fue ahí cuando las personas se unieron más.
R: Vivimos muchísimas cosas. Yo me acuerdo el primer año, al empezar, nada más terminar los Juegos, nos fuimos al Rookie Transition Program del 2008, en New Jersey. Luego, después de esa semana que fue dura y divertida, fuimos al All Star juntos en el partido de Rookies contra Sophomores. Fueron años muy buenos, no solo a nivel deportivo, sino también de amistad, porque yo veía que Marc se estaba haciendo un nombre. Y siempre que jugaba allí o venía hoy él a Portland, quedábamos para cenar o para tomar algo.
- G: Hablando de los Juegos, quería haceros dos preguntas. La primera es, ¿en cuál de las dos finales olímpicas creéis que estuvimos más cerca de ganar?
R: Para mí. La que yo creo que estuvimos más cerca y por pequeños detalles no pudimos ganar fue 2012.
M: Para mí Pekín. Por posesiones, por ritmo de cómo fue el partido y por percepción de lo que pasaba en la pista. Creo que en Pekín se hizo un partido más completo en la final, porque en el partido de grupos no lo vemos ni ni pasar. Pero en la final, yo creo que que bueno que notabas que era una final y que nosotros teníamos experiencia en jugar esas finales. que jugamos con con un poco nuestras reglas, ¿no? Aunque a veces los pasos no eran tan así, pero yo creo que estuvimos cerca, estuvimos eso, a dos posiciones, pero eso no es suficiente. En el baloncesto estar cerca no es no es una victoria moral. Competimos bien, pero perdimos. Yo aún no he visto ni ese partido, ni el del 2012 tampoco. Ni los documentales que se han hecho, nada.
R: Hombre, si hablamos del tema de los pasos, es cierto que en 2008 nosotros pudimos rascar ahí, sí, pero yo creo que en 2012 el partido estaba muy igualado y por dos destellos se fue. Me acuerdo de Chris Paul que salió… Yo por lo menos tengo la sensación que veía más cerca el 2012 que el 2008. El 2008 yo me tengo el recuerdo de que jugamos un partido increíble, pero que jugando un partido increíble todavía los teníamos a seis, a siete. Si hubieran pitado los pasos ahí ya te digo habría sido otra cosa.
- G: ¿Y qué selección de USA de las dos creéis que era mejor?
M: Es diferente porque también tu percepción es diferente. Una vez ya estás dentro del ecosistema NBA lo ves de otra forma. En 2008 Kobe era el líder claro, pero el de 2012 tenía muchas estrellas diferentes, muchas formas de anotar. No lo sé…
R: Yo diría que la de 2008 tenía a los jugadores en su Prime, en su momento álgido. Kobe Bryant, Dwight Howard, Wad, Carmelo… La de 2012 tenía más estrellas, pero que seguramente han tenido momentos mejores en su carrera. Yo como selección creo que me quedo con la de 2008.
- G: Hablemos un poco de la evolución y la comunicación en estos 40 años. ¿Cómo veis la forma de tratar a los jóvenes, el seguimiento y las redes sociales? Vuestras primeras imágenes en Gigantes son de 2001, de ese bronce.
R: Me acuerdo que ahí conseguimos una medalla que en ese momento en ningún momento pensábamos poder conseguir. Y recuerdo esas primeras fotos, fíjate, más de 20 años después. Pero con mucho orgullo. Piensa que en Grecia estaba Baby Shak, que todo el mundo lo conocía. Luego en en Serbia estaba Darko Milicic, y en Kleiza, Maciulis… Esa medalla que fue muy importante y para nosotros y para el desarrollo después del año del 85.
M: Ha cambiado mucho esa gestión, ese seguimiento. Hay mucha cuestión también de expectativas, ¿no?, propias del jugador, porque al final tú eres muy exigente contigo mismo y creo que esa eso se traslada también ahora. Que ahora también el jugador quiere estar ahí, quiere ser comentado, quiere ser likeado, ¿no? Quiere salir en vídeos de highlights. Por suerte no es lo más importante. Ni que te cojan en una selección ni salir en en Reels o salir en TikToks. Lo importante es aprender a jugar al baloncesto, es saber gestionar emociones, momentos y siempre tener esa mentalidad de dar pasitos cortos y de continua mejora. Luego, obviamente, tienes que tener una parte de suerte y tener un buen entorno tanto en casa como como en los equipos que confíen en ti, pero hay cosas que obviamente todo el ecosistema del baloncesto y creo que la sociedad pues ha ido evolucionando muchísimo.
- G: Y hablando de la parte personal, cuando hay tantos enfrentamientos con alguien que es tu amigo. ¿Se puede separar lo personal y lo profesional de verdad en una cancha?
M: El deporte es competición, Y ese motor que te hace mejorar viene también muchas veces de la competición y a veces es irracional. Tú tienes que encontrar la motivación donde sea para intentar ganar ese día. Si Rudy era el referente, ostras, pues yo quiero hacerlo mejor que Rudy. Tú tienes que siempre coger referencias que te que te empujen a ser mejor.
R: Hombre, a parte, quien nos conozca, sabe que Marc y yo somos muy competitivos y vamos siempre a a tope en cada partido. Es el carácter de cada uno. Siempre intentar competir por la camiseta que llevamos. Yo en ese sentido lo he disfrutado muchísimo. Marc y yo nos encontrábamos en la pista y luego fuera de ella hemos tenido una relación increíble. Como sabéis, yo en 2019 pasé un momento muy difícil y tengo una imagen que se me va a quedar grabada para siempre. A mí y a mi familia. Marc y yo con la Copa del Mundo con una cerveza en la mano, brindando con mi padre, con una venda en la cabeza haciendo FaceTime. Ahí te das cuenta de lo que es la grandeza. Puedes conseguir todos los títulos, pero yo me quedo más con la gente, con las personas que he ido teniendo en este camino y Marc es uno de ellos.
- G: Ese Mundial fue inolvidable
M: Creo que fue inesperado por eso, porque nadie se imaginaba que esa selección pudiera competir por una final o por un Mundial. En la selección no tenemos punto medio, no nos conformábamos con con poco. O era medalla o era un desastre (risas).
- G: En estos 40 años hemos vivido de todo. Vosotros habéis aparecido en decenas de portadas, como esa del Mundial. ¿Qué portada te gustaría ver? ¿Cuál está por hacer en los próximos años?
R: A mí me gustaría seguir viendo que el jugador español siga siendo un referente a nivel mundial. Que de alguna forma ojalá el baloncesto español siga siendo uno de los referentes.
M: A mí me gustaría ver cantera. Me encanta ver gente joven, tanto jugadores como jugadoras. Tengo ganas de ver a las nuevas generaciones, de darles a ellos el foco que merecen, de dar las oportunidades. Que tengan una plataforma y un espacio donde puedan triunfar y crecer y desarrollar su juego. Ahora se está intentando también con la con la Liga U22, que es un buen proyecto al que que hay que dar tiempo, pero creo que es una buena iniciativa.
- G: ¿Os imaginabais que el basket sería así en 2025?
R: Yo siempre he ido día a día. Por ejemplo en nuestra época no había lo que se genera a nivel de college. Nosotros debutamos muy jóvenes con 17, 18, 16, años. Y en ese sentido, pues claro, imagínate que nos hubiera venido alguna oferta de college como las de ahora, a lo mejor no hubiéramos tenido el recorrido que hemos tenido en Liga Endesa como lo hemos tenido durante todos estos años, ¿no? Son cosas que pasan, tienes que ir adaptándote a las nuevas a las nuevas generaciones y a las nuevas ligas.
M: Es muy diferente. esto va rapidísimo. Yo te tengo que decir como consumidor ahora y obviamente apasionado al máximo de este deporte, que me encanta poderlo consumir de muchas maneras. Me gusta levantarme temprano y ponerme a ver el partido de anoche en la NBA. Me gusta entrar en cualquier plataforma y poder ver partidos en diferido, en directo, o coger y ver ver la liga australiana por YouTube. Antes todo eso era imposible y creo que ahora puede llegar a más gente. Al final es lo que pretendemos e intentamos: inspirar y motivar a niños y niñas a dar su mejor versión y esperemos que sean tan felices como lo he podido ser yo jugando y estando alrededor de este deporte.
