Pau Gasol analiza la figura de Kobe Bryant: «Nos enseñó a no ponernos límites»

Es una de las personas que mejor conoció a Kobe en toda su carrera. Con él compartió rivalidad, vestuarios, alegrías y momentos duros. Más que un compañero de equipo. Un hermano de los que se eligen. Dos tipos ejemplares, competitivos al máximo, que conectaron en un universo común que era púrpura y oro. Ahora, tiempo después de una pérdida y tras un respetuoso y elegante período de duelo, Pau Gasol recuerda la figura de Kobe Bryant en Gigantes

Kobe Pau Gasol

Gigantes: Kobe Bryant fue a tu habitación de hotel, en febrero de 2008, nada más aterrizar tú en los Lakers, para darte la bienvenida y tener una conversación contigo, ¿qué fue lo primero que pensaste cuando salió él de aquella habitación?

Pau Gasol: Simplemente sentí un agradecimiento enorme por aquella visita y aquel recibimiento. También considero que Kobe me quiso transmitir desde el primer segundo, desde que llegué donde estaba el equipo, esa mentalidad ganadora que lo caracterizaba. Para mí eso fue lo más determinante: el líder del equipo que me acoge, pero que me transmite el mensaje de ir a por el campeonato, de ganar. Es algo que me impresionó y también me hizo entender dónde había llegado y con quién iba a jugar a partir de entonces.

«Kobe nos enseñó a no ponernos límites, a esforzarnos como el que más»

G: ¿Qué parte del legado que deja Bryant crees que es la más valiosa?

P.G.: Es muy difícil decir si hay una parte más valiosa que otra. Para mí el legado de Kobe es muy profundo y amplio. Deja muchas lecciones detrás de él, lecciones como la de trabajar y dedicarte a tu pasión o tu talento para ser lo mejor que puedas ser o convertirte en la mejor versión de ti mismo. De trabajar duro y focalizarte en tu profesión para alcanzar la excelencia. De nunca ponerte límites; de prepararte y esforzarte como el que más. Kobe predicó con el ejemplo durante su carrera y luego, una vez acabada su etapa como jugador, supo transmitir y canalizar toda esa fuerza, energía y mentalidad ganadora hacia otros proyectos. Eso para mí también es una parte muy importante de su legado porque va más allá del baloncesto o el deporte en sí. Las iniciativas de Kobe no sólo buscaban la excelencia, sino querían conseguir cosas extraordinarias, querían romper barreras. Eso es lo que, precisamente, estaba intentando hacer ahora con el deporte femenino para dar oportunidades a las chicas que, como sus hijas, querían ocupar su espacio en el terreno deportivo. Para mí, Kobe ha sido un gran ejemplo y una fuente de inspiración por su trascendencia más allá del deporte y de aquí el gran impacto que ha tenido su pérdida.

«Para él no había tiempo que perder. Hay que aprovecharlo al máximo. Una filosofía de vida muy válida»

G: Deportivamente, ¿qué es lo que más te impresionaba/gustaba de él?

P.G.: Su espíritu competitivo, su deseo de ser el mejor pero, especialmente, su capacidad para poner en práctica su ética de trabajo mediante sus acciones y la exigencia que transmitía a sus compañeros para que dieran lo mejor de sí mismos. Él entendía que las cosas debían hacerse de una determinada manera, cumpliendo con una disciplina y exigencia. Para él, no había tiempo que perder, porque la carrera de un jugador de baloncesto es muy corta y el margen para ganar campeonatos es muy limitado y tienes que aprovecharla. Esta filosofía es muy válida para la vida en general. Estamos aquí durante un tiempo limitado, que pasa muy rápido y hay que aprovecharlo y disfrutarlo al máximo. Esta forma de ver el mundo que establecía Kobe te hacía más consciente de la transcendencia de cada momento, de cada acción.

G: Tu mejor recuerdo de jugar junto a él. Y el momento que pasaste con él que más te hizo reflexionar después.

P.G.: Hay muchos. Las victorias, por ejemplo, son momentos que te acercan, celebras y disfrutas de una manera especial, pero que también te hacen consciente de todo el trabajo que hay detrás. Recuerdo como, después de la derrota del primer año en esa final contra Boston, el equipo fue capaz de motivarse y de centrarse para ganar dos campeonatos. También recuerdo un momento muy duro para Kobe, cuando tuvo la lesión en su tendón de Aquiles. Luchó hasta el final (y de hecho conseguimos ganar el partido) pero su cuerpo terminó cediendo. Después de muchos minutos, mucho esfuerzo, mucha exigencia, nuestro pilar tuvo que decir “adiós” a la temporada. Para él fue un momento muy amargo, frustrante e inexplicable pero le hizo más consciente de su fragilidad e humanidad. En ese momento también me di cuenta de la volatilidad de las cosas y de la necesidad de ser humildes y aceptar las cosas como vienen.

«A menudo solía preguntarme ‘¿Qué haría Kobe en este momento’? ‘¿Qué diría Kobe en esta situación?'»

G: Dentro de la pista, o en la preparación, ha trascendido que Bryant era muy metódico e incansable. ¿Pero cómo era fuera de las canchas, más allá del baloncesto?

P.G.: En su etapa de jugador, Kobe era una persona muy concentrada en ser el mejor y todo lo que saliera de esa línea no le interesaba. No quería ningún tipo de distracción. Esta postura hacía que algunos lo vieran como una persona muy calculadora y fría. Sin embargo, yo tuve la suerte de conocer una faceta más distendida, familiar y cercana. Siempre nos tuvimos mucho respeto mutuo, un cariño muy especial. Por eso, para mí su pérdida ha significado mucho dolor y tristeza. Sin duda, una gran pérdida.

G: ¿Qué huella deja Kobe Bryant en Pau Gasol? De qué forma te ha marcado y cómo te gustaría que le recordasen

P.G.: Kobe ha dejado una huella imborrable en mí. Creo que su figura me acompañará el resto de mi vida y estará siempre cerca de mí, como un guía. A menudo solía preguntarme “¿qué haría Kobe en ese momento?” “¿qué diría Kobe en esta situación?”. Siempre fue un punto de apoyo fundamental para mí. Era un verdadero amigo, una persona con la que podías contar y a la que pedir consejo, pues hablábamos de todo. En definitiva, esa es la huella que ha dejado en mí y también lo que echaré de menos de ahora en adelante.

Foto: Getty Images