Volverás al oro, por Piti Hurtado

Volverás al oro, por Piti Hurtado

La medalla de oro conseguida por España en la Copa del Mundo de 2019 quedará para siempre en la mente de todos los aficionados al baloncesto

Volverás a Wukensong, volverás a pensar en Rudy haciendo aquel mate, volverás a conquistar el mundo desde Asia, tu cuerpo técnico volverá a jugar al «Risk» toda la noche antes del partido contra Serbia, volverás a rotación de 9 jugadores y podrás mirar a la cara a esos tres que no juegan porque saben que ya hicieron mucho, se sienten en paz aunque quieran estar en la cancha, no habrá mueca de reproche.

Cuando el equipo de Djordjevic quedó derruido, solamente en pie la figura pulcra de Bogdan Bogdanovic, la sensación interior táctica en España era de haber consumido muchos recursos, haber espabilado rivales posteriores mostrando las defensas alternativas, al Joker le tumbó la sota de bastos. Los analistas dijeron que ambos equipos no se jugaban mucho y no mostrarían nada, acertaron en el que era fácil acertar, en el banquillo serbio, una genética más predispuesta a despreciar el trabajo táctico y a considerar por encima el talento del jugador. Pero España sentía que esa victoria les llevaba por un camino más favorable para luchar por la clasificación olímpica directa. Y ese era el objetivo colectivo de los que no juegan pero marcan un camino que conquistarán los que la meten. Un preolímpico sin fechas de descanso tras la agenda NBA y la Euroliga más larga de la historia sería terrible, exponerse a una convocatoria inestable, por mucho cariño que les tengamos a los Héroes de las ventanas.

Triples limitados

En ese momento se creía que no se podía meter menos de fuera, que llegarían los partidos del 40% de porcentaje… Pues no llegaron: 39% contra los polacos, 29% en la mítica semifinal y 30% en la final. Extraordinario el componente azaroso del juego que nos hace a todos pequeñitos a la hora de prever victorias, rendimientos, números. Tantas plataformas de scouting, toneladas de excels con estadísticas avanzadas, cuadernos y tablets con gigas y gigas de cientos de jugadas propias y ajenas con multitud de opciones diferentes. Y al final del campeonato, el equipo campeón no tiró especialmente bien de la tiranía contemporánea del tiro de tres, ni contó con un escolta especialmente lujoso en el 1×1 como son Donovan Mitchell, el resentido Fournier o el citado líder de su horda, Bogdanovic.

Volverás a MVP

Me gustaría adjuntar a este artículo gráficas complejas de jugadas definitivas para deslumbre del lector y molestia del maquetador pero esta Copa del Mundo se ganó en base a aspectos terrenales tan difíciles de conseguir todos juntos que aún tiene más mérito. Claro que hubo defensas mixtas que sacaron de ritmo los libros de jugadas rivales, pero más definitivo fue conjugar a Ricky, Llull, Rudy y Ribas en el prime time de su carrera en el conocimiento defensivo con la cualidad y actitud de salto vertical a tapar que no a taponar de los interiores. Bajo la senda de Marc Gasol, lo importante no era saltar a taponar y perder el paso, sino tapar y caer rápido. Todas las posesiones adicionales que nos dieron los rebotes palmeados y orientados. Juancho y Claver fueron gloria bendita por duplicado, apenas necesitan tiempo con el balón en sus manos para producir algo positivo y eso no les resta energía a consumir en su tiempo de juego. Hay jugadores que rinden más con menos segundos cada vez que la tocan, pensar menos, intuir más.

Volverás a MVP, esa región que pisaste en Jaén 2006. En Saitama, ellos se anudaban los hachimakis que compraron Berni y Felipe mientras tú en Linares-Baeza toreabas con un bolso a los tranvías de las expectativas con un triple desde el medio del campo para ganar el Campeonato de Europa Cadete. ¿Cuántas reencarnaciones para un jugador que aún no tiene 30 años? El caballero oscuro, el héroe que asume el éxito con la mirada tranquila y un punto triste de que ya ningún trofeo le devolverá a su madre y que trata de que su recuerdo sea un motor de basket y de vida. Ricky, el zurdo que tiraba con la derecha. Tras las lesiones vino el juego más vertical, el pensar que a veces lo mejor para los demás también era pensar verticalmente en anotar. Todos los que despreciaron su juego no vieron sus últimas dos temporadas, el gusto con el que hizo de mentor de Donovan Mitchell, la verdadera humildad de escuchar a uno que sabía lo que Ricky podía sentir. Raül López es Ricky y Ricky es Raül.

Momentum Marc

Marc Gasol volvió a Región, pero por momentos. Todos pedían a un Marc que pisara pintura constantemente, no lo hizo hasta que fue estrictamente necesario. La sabiduría de elegir los momentos ya lo vio en su hermano en cada campeonato. Consiguió el anillo desde el poste alto, jugando muchos minutos por muchas razones defensivas, de tamaño, de sentido común espacial que no astronómico. Y llegó la segunda parte contra los aussies y contra la inmovilidad física y mental de Bogut, y llegaron las prórrogas y Marc empezó a “rolear”, nada de continuaciones cortas, acompañó a Ricky desde el bloqueo hasta los segundos previos a conocer quién sería el MVP, y ahí dio medio paso atrás.

Si Ricky está en una lista estremecedora de mejores jugadores históricos del torneo con Durant, Pau, Shaq y Bodiroga… Marc y Rudy están en otra de bicampeones del mundo con Sergei Belov y con Kresimir Cosic,entre otras deidades del baloncesto FIBA.

Capitán, mi capitán…

Rudy Fernández, no sabes qué está pensando, no sabes qué te va a decir. Pero sabes que estará en el lado débil dando pequeños saltos, suelo que arde bajo sus zapatillas, actitud que le permite estar en distintos sitios en el momento adecuado con un margen muy pequeño. Ganó mucho dinero en su carrera, dejó su espalda como fianza preventiva para conseguir la libertad de ser imprescindible en lo que más nos identificó, una gran defensa. En un torneo donde equipos como Argentina o USA tuvieron ratings defensivos tan buenos o mejores que nosotros.

Sergio Llull regresó a la región de saberse importante desde el banquillo, casi no se acordaba. Para Scariolo, siempre importante en retos defensivos de primer orden contra escoltas. Persiguió a Mills en la segunda parte de la semifinal y ayudado por las fintas defensivas de Pau Ribas y de Rudy, consiguieron molestarle mucho. Oriola y Willy fueron administrados por sus cualidades, su energía. Fueron haciéndose importantes cuanto más complicados eran los rivales, entendieron mejor su papel. Las titularidades de Pierre ante Serbia y ante Argentina le dieron un valor mítico a su arrojo, a esa mirada de “Mateo Garralda”, a esa movilidad que barre todo el campo, incluso las esquinas, cual roomba que no se atora, que no necesita enchufe. Se cuenta que esa “Región” en la novela rupturista de Juan Benet es un territorio inspirado en la provincia de León, un territorio mítico que asiste a un progresivo deterioro y sus habitantes viven acosados por un medio natural inhóspito y una sociedad hostil, angustiados por la memoria.

Siempre preparado

En Septiembre de 1997, Sergio Scariolo debutaba con el Tau Cerámica en casa contra León Caja España; ya había jugado contra el Cáceres fuera, ambos partidos fueron ganados por los baskonistas por muy pocos puntos. Esa es la “Región” del técnico de Brescia, ciudadano de Marbella, la refriega táctica, quizás ese puñado de canastas extras se pueden ganar en la pizarra. Volver a Región fue volver a ganar un Campeonato del Mundo (ya lo hizo en su servicio militar en un Torneo Castrense), volver a Región fue encontrarse con menos elementos talentosos a su disposición y estar preparado. No hacer nada que no supiera hacer o no hubiera hecho antes, pero el valor de sentirse preparado siempre, de la organización, de los detalles. Ventidós años después de ese partido de estreno en Vitoria.

La cuarta, la quinta o la séptima plaza (USA), que eran escenarios posibles antes de empezar la aventura china, nos hubieran llevado a asentir con normalidad ante el hecho de que los “Juniors de Oro” ya son memoria, gloriosa, pero memoria en el equipo nacional. No estábamos preparados para ese progresivo deterioro pero una parte de nosotros lo esperábamos para convertirnos en sociedad hostil, no sólo en la primera fase, sino tras la fase final. Y todo ocurrió como ninguno esperábamos. Ellos volvieron a su región, pero la del Oro.

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