La generación dorada del baloncesto argentino y su oro olímpico están de aniversario

La generación dorada del baloncesto argentino y su oro olímpico están de aniversario

Argentina hizo historia en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y derrotó a USA en semifinales para después hacerse con el oro al vencer a Italia en la final

Los Juegos Olímpicos de 2004 fueron un punto de inflexión en la historia del baloncesto internacional. La selección de Estados Unidos quedó relegada a la medalla de bronce tras perder con Argentina en semifinales, mientras que los albicelestes alcanzaban la gloria máxima al coronares campeones olímpicos y colgarse el oro del cuello. De ello hace ya 16 años.

El oro de Argentina fue el logro más importante conseguido por la conocida como ‘Generación Dorada’. Bajo la pizarra de Rubén Magnano, jugadores como Manu Ginóbili, Luis Scola, Andrés Nocioni, Carlos Delfino, Fabricio Oberto, Juan Ignacio Sánchez, Alejandro Montecchia, Walter Herrmann, Gabriel Fernández, Hogo Sconochini, Leonardo Gutiérrez y Rubén Wolkowyski hicieron historia. Pese a comenzar con un 3-2 en la fase de grupos (derrotas ante España e Italia), los albicelestes se presentaron en las semifinales sin llegar del todo en su mejor momento a ese cruce, pese a haber derrotado a la anfitriona Grecia en cuartos. Allí se verían las caras con Estados Unidos y sorprendieron a propios y extraños.

El Team USA recibió un auténtico repaso por parte de Argentina. Los sudamericanos fueron superiores en todos los aspectos del juego e hicieron gala de un carácter que hasta el momento no habían mostrado en el torneo olímpico. Tácticamente dieron un baño a los estadounidenses y acabaron ganando 89-81 gracias a un Manu Ginóbili espectacular con 29 puntos. El que empezó siendo una nueva versión del Dream Team acabó convirtiéndose definitivamente en el Nightmare Team, pese a contar con nombres como LeBron James, Allen Iverson, Tim Duncan, Carmelo Anthony, Dwyane Wade, Stephon Marbury, Lamar Odom, Amar’e Stoudemire, Richard Jefferson, Carlos Boozer o Emeka Okafor.

Argentina siguió en la misma línea que en semifinales cuando llegó el partido por el oro. Por delante estaba una Italia que ya le había dado un disgusto en la fase de grupos, aunque en circunstancias muy distintas. Los de Magnano se impusieron en todos los parciales de cuarto, pasando por encima de los transalpinos por un contundente 84-69. Luis Scola fue la estrella con 25 puntos, al tiempo que Montacchia se marchaba hasta los 17 y Ginóbili hasta los 16.