Son leyenda: España vuelve a ganar a Serbia en Río y jugará la final de los Juegos

Son leyenda: España vuelve a ganar a Serbia en Río y jugará la final de los Juegos

La Selección Femenina hace aún más grande su leyenda. El equipo de Lucas Mondelo han aplastado a Serbia (68-54) y jugará, por primera vez en la historia del basket femenino español, la final de los Juegos Olímpicos.

España se ha asegurado la medalla tras ganar por segunda vez en Río a las serbias (59-65 en el debut) con una auténtica exhibición.

Tan sólo en el 0-2 y el 2-4 las españolas han ido por detrás en el partido. La clave, un absoluto dominio del rebote (44 a 31) y el increíble nivel defensivo de las ya medallistas olímpicas (en el primer y tercer cuarto las serbias han conseguido únicamente 9 y 10 puntos).

«Si queréis una medalla, esto es lo que hay» ha sido una de las ya famosas intervenciones de Lucas Mondelo en un tiempo muerto. Toda una declaración de intenciones sobre el nivel que ha exigido la cita. Laura Nicholls lo ha entendido a la perfección.

La ala-pívot santanderina ha acabado con dobles figuras (13 puntos y 12 rebotes). Dominio total de ambas zonas con la ‘4’ de España para encaminar el triunfo en los dos primeros cuartos (20-9, tras 10 minutos, 33-28 al descanso). A su lado en la pintura, Astou Ndour también ha respondido (14 tantos y 6 capturas).

Enfrente, talentos como Jelena Milovanovic (10p, 4/15) o la MVP del pasado Eurobasket, Ana Davobic (8 tantos, con 4/12) no han encontrado forma de hacer daño. España ha apuntado alto en los primeros 20 minutos y ha sentenciado tras un magnífico tercer cuarto.

Un parcial de 20-10 (53-38 tras 30 minutos) ha dejado el partido visto para sentencia a sólo un cuarto del final. Un triple de Alba Torrens (56-40) de nuevo determinante con 14 puntos, ha impulsado a un equipo que ha llegado a estar cerca de la veintena de puntos de ventaja ante la actual Campeona de Europa (65-46 a dos minutos del final).

El resto del choque, un quiero y no puedo del equipo de Marina Maljkovic. España vivirá su particular sueño hecho realidad en el Carioca Arena de Río: disputar toda una final de los Juegos Olímpicos.