Las claves de la derrota. Por qué España ha perdido contra Estados Unidos

Las claves de la derrota. Por qué España ha perdido contra Estados Unidos

España llegó a tener 10 puntos de ventaja en el segundo cuarto (39-29) y cuajó un sensacional primer tiempo, de tú a tú ante Estados Unidos, con grandes sensaciones. Pero el partido se torció en el tercer cuarto. Analizamos algunas de las claves de la derrota de España en estos cuartos de final de los Juegos de Tokio:

El factor Durant

Reventó el partido en el tercer cuarto. En apenas 6 minutos, metió 13 puntos, con un solo fallo en el lanzamiento. Un arsenal ofensivo desencadenado, imparable para España, que no encontró respuesta a su exhibición en ataque, anotando y asistiendo. Es uno de los mejores jugadores del mundo, posiblemente el anotador con más recursos del planeta, y apareció para destrozar el partido. Liderados por él, Estados Unidos cogió una gran racha anotadora y España no pudo frenarles. Durant acabó con 29 puntos.

Ese tercer cuarto

Ahí se rompió todo. Estados Unidos impuso su ritmo y su físico, aumentó el porcentaje de acierto, dominó el rebote y provocó las dudas de España, que empezó a cometer errores, después de una primera parte casi perfecta. El propio Claver erró dos bandejas consecutivas por tacto y poco a poco el equipo perdió la confianza. Ahí se notó también el desgaste, se perdió el buen tono físico mostrado en el primer tiempo y se perdió la concentración defensiva en algunos tramos.

También hubo algunas decisiones arbitrales que nos perjudicaron, con un criterio arbitral difusoSe esfumó esa ventaja de 10 puntos que llegó a tener España en el segundo cuarto y Estados Unidos le dio la vuelta al partido. «Fueron mejores», resumió Sergio Rodríguez tras el partido.

Pérdidas y falta de recursos en ataque

Ricky Rubio estuvo muy solo en el ataque español. Ricky anotó 38 puntos, pero solo 6 jugadores españoles fueron capaces de anotar en todo el partido. Marc Gasol, que no tuvo una buena actuación hoy, se quedó en 0 puntos. Tampoco anotaron nada Pau Gasol, ni Abrines, ni Abalde. El juego interior debía ser un arma determinante ante una defensa de cambios y con menos centímetros como la de Estados Unidos, pero salvo algunos tramos de Willy Hernangómez, no se pudo imponer como vía de anotación y esa posible debilidad de USA no se convirtió en una grieta.

Y las pérdidas. Demasiadas. España acumuló 17 balones perdidos. Demasiados en un partido como este, que te exige un nivel de perfección total durante los 40 minutos para tener opciones.

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