La situación de las españolas en la WNBA de cara a la Agencia Libre
La WNBA prepara el terreno para su Agencia Libre 2026. A falta de que se termine de firmar el nuevo convenio y una vez llevado a cabo el Draft de Expansión, se acerca el momento de que la larga retahíla de jugadoras sin contrato negocien y firmen sus nuevos acuerdos. Este año, en clave española y europea, la temporada cobrará especial importancia, tanto por el aumento de los salarios como por la mayor facilidad para combinar el verano con sus selecciones (al contrario que con el EuroBasket, la WNBA para durante el Mundial).
Megan Gustafson: Agente Libre sin restricciones
La pívot nacionalizada española podrá negociar su nuevo contrato con cualquier franquicia. No tendrá impedimentos ni condicionantes, ya que su acuerdo con Las Vegas Aces ha llegado a su fin. Firmó dos años en 2024. A pesar de no haber tenido un peso muy significativo en el equipo de Becky Hammon la pasada campaña, cabe esperar que el interés por la interior sea suficiente en la liga como para tener un puesto asegurado de cara a esta nueva temporada.
Raquel Carrera: Contrato Suspendido
Drafteada en 2021 por Atlanta, Carrera fue traspasada a las Liberty sin llegar a debutar ni firmar ningún acuerdo. La franquicia neoyorquina renunció a sus derechos a finales de 2024 debido al exceso de estos en su poder, aunque los planes no eran dejar de contar con la española. La jugada de Jonathan Kolb tras aquel movimiento fue firmarle un contrato de Training Camp y, posteriormente, suspenderlo debido a que Carrera todavía no tenía intención de ir a disputar la WNBA (año de EuroBasket y saliendo de lesión importante). De esta manera, las Liberty se aseguraron mantener los derechos de la gallega. Un año después, parece que puede hacerse realidad su aterrizaje en Brooklyn. Según ha informado Jackie Powell, el deseo de ambas partes es juntarse para esta campaña 2026.
Helena Pueyo: Contrato Suspendido
La jugadora de Casademont Zaragoza fue drafteada en 2024 por las Connecticut Sun. Pueyo acudió a la WNBA y firmó su escala salarial rookie, pero no pasó el corte final de la plantilla. La organización puso fin a su contrato, quedó liberada y, un año más tarde, firmo con las Phoenix Mercury. Al igual que con Carrera, al no ir a la WNBA, la organización suspendió su contrato y se guardó sus derechos. En caso de querer acudir en 2026, Phoenix posee exclusividad para negociar con ella en primera instancia.
Maite Cazorla: Contrato Suspendido
Desde el 2019, Maite Cazorla no ha hecho acto de presencia en la WNBA. La jugadora canaria fue drafteada por Atlanta, donde se estrenó en pista aquel año. A día de hoy, sus derechos siguen perteneciendo a esta misma organización, ya que ha ido encadenando suspensión tras suspensión pero nunca han renunciado a sus derechos. En caso de querer acudir a la WNBA, misma situación que Carrera, Conde o Pueyo: la exclusividad para negociar con ella está en manos de la franquicia que le suspendió. Es decir, en su caso, Atlanta.
María Conde: Contrato Suspendido y elegida en Draft de Expansión
La jugadora española, elegida por Toronto Tempo en el Draft de Expansión, no tiene un contrato WNBA firmado. Esto significa que la franquicia, muy interesada en poder contar con ella según fuentes consultadas por Gigantes, como ya sucediera a finales de 2024 en el caso de Golden State (la lesión de tendón de Aquiles de Conde a principios de 2025 frenó todo en seco), deberá negociar con la jugadora un nuevo acuerdo para certificar su presencia esta temporada. Las palabras de Eli Horowitz, asistente de la GM en la organización canadiense, permiten ser optimistas de cara a esperar este mismo año su aterrizaje en la WNBA.
Awa Fam, Iyana Martín y Marta Suárez: Draft 2026
Salvo sorpresa, este tridente de jóvenes jugadoras será protagonista en el próximo Draft de la WNBA el 13 de abril. Salir elegidas no será sinónimo de estar presentes en una plantilla esta misma temporada, a excepción de una Awa Fam que ya mostró su intención de acudir y cuyo pick parece seguro en la zona más alta del Draft.
En el caso de Iyana Martín, aquella franquicia que se haga con sus servicios estará pensando no solo en el presente, sino también en el futuro. Más que la mayoría de organizaciones, sí, porque la normativa del Draft permite a las jugadoras internacionales presentarse con apenas 19-20 años, entre dos y tres menos como mínimo que las jugadoras que salen desde la NCAA. No obstante, la gran duda con ella será si quiere acudir en 2026 a la WNBA o esperar alguna temporada más, como ya ha ido sucediendo con otras exteriores europeas como Carla Leite o Leila Lacan en 2024, por mencionar dos ejemplos concretos. Esta duda, que puede ser resuelta por las franquicias poniéndose en contacto con su agente para valorar si escogerla o no, tendrá una influencia directa en su pick. No tanto en que sea más o menos alto, sino en los planes que tenga la organización: a algunas les interesará más sumar una jugadora joven ya para la posición de base a pesar del % salarial que gastará en ella, mientras que otras igual prefieren conservar esos derechos sin necesidad de gastar $ al mismo tiempo que se sigue formando en Europa.
Y, en tercer lugar, Marta Suárez. La asturiana cumplirá 24 años el mes que viene y cuenta con numerosas opciones de salir elegida en el Draft tras su gran temporada en TCU. Sin embargo, al no estar proyectada entre los primeros picks, su camino será algo más complejo. Debido a las contadas plazas que hay en la WNBA (este año crecerán, pero también lo hará el interés de jugadoras profesionales que no habían pisado la liga previamente), deberá terminar de ganarse su puesto en la plantilla a lo largo del training camp. Al igual que Fam e Iyana en caso de ir a la WNBA en 2025, tras el Draft, las tres deberán firmar la escala salarial rookie. Un primer contrato en la liga con las cifras que se estipulen en el convenio colectivo (la cantidad depende de la posición del Draft). No tendrán necesidad de negociar nada.
Aunque ya fue elegida en el Draft de 2023, podríamos añadir aquí el caso de Txell Alarcón. La española fue seleccionada por las Mystics, pero nunca llegó a firmar su escala salarial rookie. Sus derechos siguen perteneciendo a la franquicia en caso de querer acudir algún día a la WNBA, donde sería rookie en caso de firmar ahora o dentro de alguna temporada.
Astou Ndour: Agente Libre sin restricciones
La pívot nacionalizada española tendrá total libertad para negociar posibles contratos en caso de querer regresar a la WNBA. Sus derechos no pertenecen a ninguna franquicia. Lo mismo pasaría con Leti Romero, aunque en su caso hay que remontarse a 2019 para encontrar su última aparición en la liga.
Como añadido, cabe resaltar que este año la fecha límite marcada por la normativa de priorización será el 1 de mayo. No obstante, solo dos españolas estarán atadas a ella a nivel contractual debido a sus años de experiencia en la competición: Megan Gustafson y Astou Ndour.
Foto: FIBA
El evento más grande de la historia del baloncesto femenino europeo (Nº 1.567 Abril 2026)
Zaragoza alberta una cita única: y más. Radja, NBA, Liga Endesa…
Comprar