Los XXIV Juegos Deportivos de Escuelas Católicas de Madrid echaron el cierre con una gran fiesta
La Jornada de Clausura de los Juegos Deportivos de las ECM tuvo lugar el pasado sábado y Gigantes del Basket no faltó a su cita no solo cubriendo el evento sino regalando ejemplares de su revista.
El sábado pasado se celebró la Jornada de Clausura de los XXIV Juegos Deportivos de Escuelas Católicas de Madrid (ECM). Este evento dejó tras de sí tres mensajes a cuál más importante. El primero de ellos fue el de deportividad con el rival. Este mensaje quedó patente a partir del momento en que se disputaron desde las nueve hasta las 12:30 horas ocho partidos y no hubo ningún incidente y, lo que es más, ningún descalificado. A pesar de que en muchos de ellos se veían las caras los campeones y subcampeones de cada categoría, los cuales traían un importante historial de partidos disputados entre ellos durante la presente temporada, lo que no fue impedimento para que reinase la deportividad en la pista y luego en el auditorio donde se procedió a la entrega de trofeos.
Los partidos jugados fueron prebenjamín mixto Virgen de Mirasierra-Aristos “A” (17-21), benjamín mixto Sta. Mª Pilar “A”-SAFA Jorge Juan “A” (37-29), alevín femenino Jesús María “A”-Jesús María “B” (28-39), infantil femenino Mater Immaculata “B”-Obispo Perelló “A” (10-23), cadete femenino Jesús María-SAFA “A” (29-27), cadete masculino Obispo Perelló-Sta. Mª de Yermo (51-22), juvenil femenino Virgen de Mirasierra-Sta. Mª de Yermo (30-24) y juvenil masculino Sta. Ana y S. Rafael-Sta. Mª de Yermo (21-28).
Durante la celebración de estos partidos de exhibición los deportistas pudieron recoger regalos dispuestos por la organización, como sombreros de paja para el verano en diversos colores, yo-yós para los más pequeños, llaveros y películas de diferentes títulos, tales como “La vida es bella”.
Además la organización invitó a todos los participantes a una consumición en la cafetería del centro que albergó este año el acto, que fue el colegio Obispo Perelló, que, como dijo su Director, Pedro Hernández, “estaban encantados de que ECM hubiese contado con ellos porque albergar un acto así en el que reina la convivencia de las familias y se fomenta el deporte es un prestigio”.
El segundo mensaje que se transmitió corrió a cargo de los actores que efectuaron la performance, procedentes de la empresa Top Actividades, y cuyo título era “Área 51” y versaba sobre alienígenas. Esta actuación dejó un mensaje de paz a su conclusión “dejar las armas sólo llevan a la destrucción”.
El tercer mensaje se pudo extraer del discurso que ofreció Emilio Díaz, Secretario Regional de ECM. Emilio avisó de que el curso que viene habrá una edición muy especial, la XXV de los Juegos Deportivos, y que tendría que ser especial por los gestos a realizar por la organización, tal como la congelación de cuotas, y por los gestos de jugadores y entrenadores en los que se debería detectar que no sólo es competitividad, sino también formación lo que destila este campeonato.
Con estos tres mensajes en la mochila llegó el gran momento, la entrega de trofeos que comenzó con una entrega de placas a los colaboradores que hacen posible todas las jornadas de este torneo, el diario ABC, la revista GIGANTES, ambos dando cobertura mediática a la competición, la marca de equipaciones deportivas McYadra, que ha vestido a los equipos participantes en esta edición, y al colegio Obispo Perelló que permitió el desarrollo de la Jornada de Clausura.
Tras ellos el premiado fue el mejor árbitro, Fernando Curiel. Y finalmente llegó el momento estelar, los trofeos y medallas para los tres primeros clasificados de las diez categorías existentes en esta temporada. Por último, el galardón de los galardones, el trofeo Juego Limpio que despertó los más cálidos aplausos por su significado en pro de la deportividad.
Por tanto, con el mensaje de deportividad, con el de que el año que viene todos los participantes debieran aspirar a ese premio Juego Limpio con todas sus fuerzas por ser una edición tan significativa como son las bodas de plata de la competición y con el de que la deportividad es posible incluso estando sentado en el asiento de al lado del rival que te acaba de ganar en la cancha, concluyó la Jornada de Clausura de los XXIV Juegos Deportivos de Escuelas Católicas de Madrid, correspondiente a la temporada 2012-2013.