Entrevista a Álvaro Cárdenas: personalidad, recorrido y propósito de un base que llega para quedarse
El granadino repasa con Gigantes del Basket su ascenso desde «la nada» hasta la selección, las decisiones que marcaron su carrera y la determinación que lo impulsa a quedarse entre los mejores
En las filas de Chus Mateo de cara a las Ventanas FIBA de noviembre reluce un nombre que confirma ese viejo dicho de que todos los caminos pueden llevar a Roma. La diferencia es que algunos son rectos y luminosos… y otros exigen desviarse, esperar y resistir. El de Álvaro Cárdenas pertenece a la segunda categoría: un trayecto poco convencional, construido desde la etapa formativa, que puso a prueba su paciencia y que hoy explica por qué está donde está.
Tras cuajar un último año universitario sobresaliente en Boise State, firmó con Valencia Basket y salió cedido al Peristeri griego para dar el salto profesional, donde se hizo un hueco real desde el primer instante. Antes de debutar en Atenas, formó parte de la nueva España B y estrenarse en un amistoso de preparación para el Eurobasket con la absoluta.
Aprovechó aquella oportunidad y ha vuelto a hacerlo en Grecia, consolidándose con 23 años como uno de los líderes de su equipo y completando el camino que desemboca en su primera convocatoria oficial como internacional.
Gigantes del Basket: Buenas, Álvaro. Llegó la llamada de Chus Mateo para incorporarte a la selección. Contento, ¿verdad?
Álvaro Cárdenas: Sí, ha sido genial. La verdad es que es un sueño hecho realidad. Es una oportunidad increíble para mí y voy a intentar aprovecharlo al máximo.
G: Estáis Izan Almansa, Great Osobor, Miguel Allen, tú… una buena camada de jóvenes.
AC: La realidad es que está habiendo un pequeño cambio generacional y ahora hay muchos chavales que no van a poder jugar y que a lo mejor podrían. Están en la NCAA o jugando Euroliga como Sergio de Larrea y demás. Pero bueno, hay muchos jugadores jóvenes que están por aquí, intentando pisar fuerte. La verdad es que oportunidades como estas no van a ayudar a crecer mucho.
G: ¿Cómo fue el primer contacto con Chus? Ese mensaje de que formarías parte de la selección.
AC: Increíble. Estuvimos un poquito en contacto antes del partido en Bilbao con el Peristeri. Y luego me comentó eso, que iba a venir a verme. Tomamos un café antes del partido. Básicamente, casi siempre después de los partidos me manda un mensaje. Se nota que es un grupo de entrenadores muy trabajadores que están muy pendientes de todas esas burbujas de jugadores que podían venir a la Ventana. Después de uno de esos partidos, ya me mandó un mensaje de audio diciéndome que contaba conmigo, fue como una semanita antes de que saliese la lista. Justamente, estaban mis padres conmigo en Grecia y fue una noticia increíble. Fuimos a celebrarla, a tomarnos algo. Como te digo, un sueño hecho realidad.
G: ¿Qué es lo que espera el seleccionador de ti?
AC: Lo que me pide a mí y a todo el mundo que seamos nosotros mismos, que no intentemos cambiar el tipo de jugador que somos porque venimos a la selección, sino que lo que venimos haciendo con nuestro equipo es lo que necesita la selección también, y ese es el tipo de jugador que quiere. A mí, personalmente, que sea agresivo, que toque la pintura… que haga lo mismo que estaba haciendo con Peristeri y que apriete en defensa. Voy a intentar hacer lo mejor posible para ayudar al equipo.
G: Has tenido unos meses de mucha más exposición, pero tu camino es largo. El estar lejos de España da la sensación de que hayas aparecido de la nada. ¿Lo ves así?
AC: Realmente, sí aparezco de la nada porque la gente no me conoce. Yo nunca he jugado en una cantera importante, en ningún club acb. De hecho, ni siquiera jugaba en el Fundación Granada y estuve en el Club Baloncesto La Zubia que, de hecho, fue una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida, irme a ese club.
Lo que sí que es verdad es que aunque a la gente le parezca que ha pasado todo un poco de golpe, el trabajo que hay detrás ha sido brutal. La gente que está cerca de mí y que ha visto mi camino, sabe perfectamente que lo que me está pasando no es por casualidad. Y no quiero sonar flipado ni nada, pero bueno, es la verdad: he tenido un camino muy distinto al resto de jugadores. Yo creo que eso es parte de mi identidad y me siento orgulloso de ello.
G: ¿Te hubieras visto en el Coviran Granda si se hubiera conocido su permanencia en la Liga Endesa antes?
AC: Sí, totalmente. Cuando acabo la NCAA, estábamos barajando algunas opciones. Salió algo de la G-League y tal, pero no terminamos de ver eso. Cuando llegamos a Valencia Basket, fue una decisión fácil firmar con ellos. En cuanto al tema de la cesión, cuando yo estaba en la NCAA, lo de Granada siempre estaba ahí. Porque nosotros además tenemos muy buena relación con Óscar [Fernández-Arenas], el presidente, conocemos a Pablo Pin… De hecho, cuando yo estuve en República Checa, hubo dos meses que en el COVID hubo un parón muy grande y estuve dos meses entrenando con ellos. Entonces, ya conocía a Lluís [Costa], a Arturo [Ruiz], que es uno de los asistentes y que está también aquí en la selección. Era una acción que barajábamos completamente.
Lo que pasa es que una vez que fiché por Valencia, las dudas que había con Granada acerca de si iban a estar o no en la acb nos generaba un poco de incertidumbre, como te digo. Surgió lo de Peristeri y la verdad es que no me arrepiento para nada porque creo que ha sido una oportunidad perfecta para mí. Estoy jugando muchos minutos, además estoy jugando dos competiciones, una de ellas europea, lo cual te da todavía más oportunidad de jugar, que al final es lo más importante. Así que sí, lo de Granada estaba sobre la mesa y quizás algún otro equipo, pero, bueno, no he tenido nunca problemas para irme al extranjero y la verdad es que lo de Grecia y Peristeri sonaba muy, muy bien.
G: Hablando de la FIBA Europe Cup, firmaste uno de tus mejores partidos en Miribilla, con 22 puntos y una genial carta de tiro. Tenías ese partido ante el Surne Bilbao marcado en rojo.
AC: Sí, la verdad es que tenía los dos partidos contra el Surne Bilbao marcados, no solo el primero. Al final tenía ganas de ver a qué nivel estaba comparado con muchos clubes de acb que no pensaban que podía jugar en acb. Mis agentes, antes de que fichase por Valencia, movieron mi contacto y mi perfil y hay mucha gente que no pensaba que podía tener el nivel. Me parece bien venir a una competición completamente distinta, pero cuando vuelves a casa, a España, lo quieres hacer bien, obviamente. Y por suerte salió a un buen partido y lo ganamos, que es lo importante.
G: ¿Estás atento a los partidos del Valencia Basket? ¿Vives en Grecia con la sensación de tener algo que demostrar personalmente o de cara al año que viene?
AC: Yo no voy pensando de esa manera, de que tengo que intentar demostrar, ni querer ponerme esa presión. Yo lo que quiero es intentar ayudar a mi equipo, a Peristeri, que es lo que estoy centrado ahora mismo, a que alcancemos nuestros objetivos, que son meternos en el top 4 de la Liga Griega y en el top 8 de la Europe Cup, y luego ya veremos qué pasa. Sinceramente, creo que mi juego encaja con el de Valencia, pero bueno, ese momento ya llegará. Estoy intentando no pensar mucho en eso y centrarme un poco en el presente.
Foto: FEB
Especial 40 años de Gigantes del Basket (Nº 1.562 noviembre 2025)
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