Increíble final de partido en el duelo por entrar en el playoff de ascenso a Primera FEB (vídeo)
A falta de 7 segundos para el final del partido, el Toledo Baloncesto ganaba por cuatro puntos al Cáceres (75-71) en un partido decisivo, un duelo clave para la temporada de ambos equipos. El que ganaba, conseguía una plaza para el playoff de ascenso a Primera FEB.
Y sucedió uno de esos finales increíbles que deja el baloncesto de tanto en cuanto. Tres acciones consecutivas culminadas por un triple del ala-pívot Álex Mazaira que voltearon el marcador y dieron la victoria al equipo cacereño.
Un final increíble y cruel para el interesante proyecto del Toledo Baloncesto, que en su primera temporada como club ha cuajado una gran actuación en Segunda FEB. Ahora, el rival de los extremeños en la primera ronda de los ‘playoffs’ será el Sant Antoni de Ibiza
El increíble final del partido que dio el triunfo al Cáceres
A falta de solo seis segundos para el final, el Toledo Baloncesto tenía el partido y el premio mayor en la mano. Mandaba por 75-71 ante un Cáceres que llegaba a la última jornada sabiendo que una victoria le aseguraba su sitio en el playoff de ascenso a Primera FEB. Todo parecía encarrilado para el conjunto manchego, pero el baloncesto se reservaba uno de esos desenlaces salvajes que desafían cualquier lógica: del +4 local se pasó al 75-77 final.
Lo que vino después fue una secuencia de auténtico delirio. En apenas un suspiro, tres acciones consecutivas cambiaron por completo el destino del encuentro. Cuando Toledo ya rozaba con los dedos una clasificación histórica, Cáceres encontró una última rendija por la que colarse en el partido. Y en esa cadena de jugadas frenéticas, la pelota terminó en las manos de Álex Mazaira, que no se encogió en el momento más caliente de la noche y castigó con el triple que volteó el marcador. Un 0-6 en apenas seis segundos. Una locura.
Fue un final increíble para unos y cruelísimo para otros. Porque el Toledo Baloncesto había competido de tú a tú en un duelo de máxima tensión, había sabido sostener la ventaja hasta los últimos compases y ya acariciaba un premio enorme. Por eso el golpe fue todavía más duro: no se le escapó solo una victoria, se le escapó una noche que ya parecía suya. Y eso es precisamente lo que hace tan despiadado a este deporte, capaz de cambiar una temporada entera en un par de posesiones.
Para el Cáceres, en cambio, fue un ejercicio de fe hasta el último instante. Cuando todo apuntaba a la eliminación, el conjunto extremeño se negó a dar el partido por perdido, sobrevivió a contrarreloj y terminó encontrando el tiro que le abrió la puerta del playoff. Una de esas remontadas que no se olvidan: por el contexto, por la tensión y por la manera en la que llegó, con el reloj casi agotado y con Mazaira firmando la jugada que mantuvo vivo el sueño del ascenso.
Foto: Javier Ortiz / El Periódico de Extremadura