Ita Poza: centenaria. La historia de una pionera de los banquillos a sus 100 años
El pasado 21 de noviembre cumplió 100 años. Protagonista cuando todo empezó. Pionera.
Un encuentro tan feliz como inesperado. Una serie de casualidades desembocaron en una cita para entrevistar Ita Poza. Visitamos el colegio Jesús María, donde creó su leyenda y que está a tres manzanas de la redacción de Gigantes. Tras dejarles nuestro contacto, nos facilitaron el hallazgo. Vive al norte de Madrid, a 10 estaciones de metro de donde comenzó su carrera como entrenadora. Línea 9: Núñez de Balboa-Herrera Oria. Cien años, mucho que contar.
Mantiene el brillo en los ojos de las personas ingeniosas, ocurrentes. Socarronería para decir mucho con pocas palabras. Y ese carácter aguerrido que ya la distinguió en su época. La última demostración ha sido su impresionante rehabilitación tras romperse una cadera en enero: meses después ya había recuperado su costumbre de subir y bajar dos pisos de escaleras. “Y algunos días, tres” apunta su cuidadora Regina, que muestra su admiración por el tesón e independencia de Ita.
Artículo publicado originalmente en la revista de diciembre de 2025 que puedes conseguir aquí
Madrileña de Chamberí (Santa Engracia con Abascal), fue la tercera de cinco hermanos: Elena y Tere mayores y Goyo y Félix menores. Su padre era maestro de obreros. Vivió la Guerra Civil con 10-13 años “con miedos, todo el día escondidos… a mi hermano pequeño tuvieron que amputarle una pierna tras una caída en un parapeto. Afortunadamente, el baloncesto orientó mi vida”.
Poza vivió el desembarco de aquellos ‘indianos’ que mejoraron y evolucionaron nuestro baloncesto (cubanos, portorriqueños, dominicanos…). Menciona a Pedro Gil como su mentor en sus inicios. Todo un personaje. Había regresado a Madrid tras dos décadas en La Habana y fue unos de los fundadores del histórico Rayo Club. Con la llegada de los hermanos Alonso se proclamarían los primeros campeones de España en 1934… pero tras la Guerra Civil, Gil fundó otro equipo, el Club América. De hecho, construyó una cancha en la calle Blasco de Garay donde se disputó la Copa de 1949 (Barça campeón… gracias a una victoria del Madrid al Joventut). Y es en ese entorno donde Ita Poza comienza su pasión por la canasta. “En aquella época, nuestro problema era que no teníamos canchas. Íbamos a entrenar al patio de un hotelito en Alberto Aguilera… donde pudimos montar media pista”.
Bajita, pero con unas condiciones espectaculares fruto de su concienzudo y polideportivo trabajo físico. Con el peruano Cholo Méndez, que había sido entrenador del Real Madrid 1939-43, la Sección Femenina Centro acumuló títulos: 1944, 45 y, tras cuatro años sin competición, 50, 51, 52 y 53. Con su equipo disputó partidos internacionales contra Bélgica, Francia y Austria.
Desde el corazón del Barrio Salamanca
Titulada en la Academia de La Quinta de El Pardo como Instructora de Educación Física de la falangista Sección Femenina. Profesora en la Complutense. “Comencé a entrenar en el colegio de La Asunción de la calle Velázquez, justo enfrente de la Embajada de Italia. Pero no tardé en hacerme cargo también del Jesús María, que estaba al lado, cruzando Juan Bravo”. Clases y recreos para detectar talento y pulirlo. Reclutó a la histórica Pepa Senante con 11 añitos; a Teresa Pérez Villota con 14… “Hubo una final en Benicasim de un campeonato de España entre Asunción y Jesús María. Ganaron las segundas y Pepa vino hacia mí… ‘Hemos ganado pese a ti’ (risas). ¡Qué va, para mí eran mis dos equipos, no tenía preferencia!”. Por increíble que parezca, en apenas 4-5 años construyó un equipo que terminaría participando en nueve Copas de Europa…
Inquieta, autodidacta y sagaz, Poza viaja a los Juegos Olímpicos de Roma’60… ¡en Vespa! El tiro en suspensión de Jerry West que a tantos inspiró; la magia de Oscar Robertson; Emiliano y Buscató toman las riendas de la Selección… Ita es una esponja que absorbe conocimientos para aplicar después con sus chicas. Tras su aventura olímpica, comienza su epopeya al frente del CREFF Madrid (Colegios Reunidos Educación Física Femenina). Su primera plantilla 60-61 estaba compuesta por cinco jugadoras de La Asunción (las hermanas Pérez Villlota, Tere y Genara, Paloma Ruano, Maite Blanco y Lucía Caicoya) y cuatro del Jesús María (Pepa Senante, Maribel Díaz de Lastra, Antonia Flaquer y Milagros Couchoud). De entrada, subcampeonas de España con final en San Sebastián contra Medina La Coruña.
Este bloque de jugadoras se mantuvo estable muchos años, salvo Díaz de Lastra que tras debutar con la Selección en 1963, se casó y se marchó a Alicante. La carismática capitana Pepa Senante, base con dotes de mando y gran manejo de balón. Tere Pérez Villota, una escolta que rompía esquemas con su improvisación, las torres Couchoud rondando el 1.80 GENARA, FLAQUER, RUANO, BLANCO, CAICOYA
Se experimentó con un chica alta alemana, Ute Jochens, pero su baja se compensó subiendo a Ámparo Couchoud con 16 años. Fueron incorporándose talentos de una nueva Asunción en la calle Santa Isabel enfrente del Colegio de Médicos y cerca del actual Reina Sofía (Coro Domínguez, Chelo Nava -sí, hermana de Toncho- y Kika Verástegui), de la factoría del Jesús María (Almudena Senante -hermana de Pepa-, Almudena García Drake, Luisa Morales, Meli Suárez), Ursulinas (Esperanza Bernáldez) y desde el Sagrado Corazón de Ferraz Ana Herrero cerró el círculo.
Campeonas viajando por Europa
Con el CD Moscardó como cancha inicial, los primeros títulos del CREFF (1962 y 1963) no figuran en el palmarés liguero pese a que daban la clasificación para la Copa de Europa. Ese honor implicaba jugar a cubierto y dio paso a una controvertida e irregular construcción de un pabellón cubierto en el patio de Jesús María (1964). Finalmente, la nueva pista tenía dimensiones no normativas para deporte indoor. No era apta para la FIBA por lo que hubo que hacer un peregrinaje para los partidos europeos: Fiesta Alegre, Palacio, Pabellón y, los últimos años, en Colegio Mayor de La Almudena.
Pero en Liga, la cancha se convirtió un fortín inexpugnable. Líneas de banda pegadas a la pared, estrecheces, concurrido ambiente colegial… En las doce temporadas completas de Ita Poza, el balance liguero fue 130-12, un 91,5% de victorias. En 1966 fue la única que no ganaron: average adverso contra Medina A Coruña que dirigía Manuel Fernández Trigo. El año siguiente fue al revés: CREFF campeón por diferencia de puntos con las gallegas. “Teníamos un pique tremendo. Era periodista, entrenador casado con una de sus jugadoras, Maribel Gómez de Frutos. También fue gerente del Depor y después del Real Madrid durante 20 años (1978-99). Pero recuerdo que cuando Saporta estaba buscando seleccionadora y le preguntó su opinión, le dijo ‘¡pero si la tienes al lado!’ La clave para entender el éxito del CREFF Madrid fue nuestro espíritu de superación. Y para ello, la rivalidad con las gallegas, primero, y catalanas después fue buena para todas”.
En 1968, campeonas invictas (16-0). En 1969 cambió el sistema de competición: del todas contra todas a una fase final en concentración. Madrid’69, Salamanca’70 y Cáceres’71 coronaron a las madrileñas.
Al amparo de Raimundo Saporta, el CREFF se convirtió en el Real Madrid femenino oficioso. En diciembre de 1969 llegaron a jugar su partido continental contra el Wisla polaco antes de que el equipo de Pedro Ferrándiz lo hiciera ante el Honved Budapest (Toncho Nava se exhibió ante su hermana Chelo con 16 puntos). Benfica, Heidelberg, Amsterdam, Vicenza, Mendrizio suizas, Coimbra, Bucarest, Edimburgo, Wisla Cracovia, Iraklis Salónica y Bucarest fueran las estaciones de una década increíble. Unas adelantadas a su tiempo y su época. Aventuras para escribir un libro o rodar un documental.
En 1972 el CREFF quedó cuarto en la Liga. El Ignis Mataró de Solà ganaba la primera de su tres campeonatos consecutivas. Surgía con fuerza el Picadero en Barcelona. El Tabaquero de Coruña seguía pujante. Parecía el momento de cerrar etapa en el club que creó y entrar a formar parte del organigrama técnico de la FEB. Pero no sin dar antes su última gran masterclass: la Copa de Tenerife’72. Tras batir a las gallegas en semifinales, la final ante el Picadero no pintaba nada bien: desventajas de más de diez puntos durante la primera mitad (20-31). En el descanso, ‘charla motivadora’ de Poza en los vestuarios del Náutico para dar la vuelta al partido y llegar al último minuto empatadas a 43. El título se decidió desde los tiros libres: Neus Bartrán se dejó uno (43-44) y Amparo Couchoud embocó los dos (45-44)… y robó el correspondiente saque de fondo. El colofón perfecto a 12 años de dominio en los que únicamente utilizó 22 jugadoras.
Jesús Moll tomaba el banquillo del CREFF para la temporada 72-73. Pero a los meses fue destituido e Ita Poza regresó. Un último servicio ante una situación comprometida: sextas en la Liga y terceras de Copa Alcoy’73. En el curso 73-74 el histórico Ignacio Pinedo dirigió al equipo (con Luis Chana al mando de los entrenamientos durante la semana) y fueron campeonas de la Copa en Ávila’74 ante el Ignis Mataró con Mely Suárez (16 puntos) y Ana Herreros como puntas de lanza.
El canto del cisne ya que el CREFF Madrid languidecería en las siguientes temporadas, incluido cambio de nombre en la 77-78 (Club de Vacaciones) y fusión con el Canoe en la 80-81.
SELECCIONADORA
“He sido seleccionadora absoluta, juvenil, cadete… de todas las categorías” apunta orgullosa. Sí, la segunda etapa de Ita Poza como entrenadora de Selecciones nacionales también tuvo su miga. En 1973, Raimundo Saporta decidió nombrar un triunvirato para que dirigiesen de forma conjunta, sin jerarquía, todos los conjuntos femeninos FEB: Josep María Solà, entrenador del Ignis Mataró, Ita Poza y nuestro conocido Manuel Fernández-Trigo. Una fórmula novedosa que no terminó de funcionar pero que otorgó a Poza el honor de ser seleccionadora nacional.
Al invento del siempre ingenioso y resolutivo Saporta se sumó el asesoramiento del americano Ed Jucker en la preparación para Cerdeña’74, el primer EuroBasket disputado por nuestra Selección Femenina. Jucker estuvo a punto de ser el seleccionador masculino en 1967, en vez de Díaz Miguel, pero su marcha a la NBA lo impidió (Cincinnati Royals 67-69 con Oscar Robertson y Jerry Lucas). Dos veces campeón universitario (1961 y 1962), su experiencia con el baloncesto femenino no cuajó por problemas de idioma y coordinación. Solà terminó dirigiendo la Selección en los Europeos del 74, 76 y 78. Pero durante cinco años, Ita Poza participó en la elaboración y planificación de todas las Selecciones Femeninas. 1925. España es una dictadura con rey (Alfonso XIII con Primo de Rivera). Se atisba el fin de la tortuosa Guerra del Rif. En Madrid, el Hipódromo de las Castellana (ahora Nuevos Ministerios) era el centro de reunión social. El estadio de Chamartín original, inaugurado un año antes, amplía su aforo de 15 a 23 mil espectadores. Fallecen Pablo Iglesias y Antonio Maura… Y nace Ita Poza quien solo ha tenido miedo a una cosa en su vida: saltar el potro.
Fotografía: Edu Candel
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