El día que Giannis Antetokounmpo fichó por el Zaragoza: así fue la intrahistoria

El día que Giannis Antetokounmpo fichó por el Zaragoza: así fue la intrahistoria

Contenido publicado en la revista Gigantes del Basket de enero de 2019.

Antetokounmpo Zaragoza. Durante exactamente 225 días Giannis Antetokounmpo perteneció al CAI Zaragoza. Al menos sus derechos. Es el tiempo que transcurrió del 17 de diciembre de 2012 al 30 de julio del año siguiente. Una historia especial que encierra muchos detalles interesantes para entender un viaje a lo desconocido.

«Intercambié muchísimos e-mails con su agente, que me terminó enviando unas imágenes», rememoraba Willy Villar, por aquel entonces director deportivo del CAI Zaragoza, en un reportaje que publicamos en Gigantes en 2014. Ahí comienza esta historia, con un vídeo de muy mala calidad recibido el 1 de octubre de 2012. Justo una semana más tarde, Villar estaba en Atenas viendo en directo a Antetokounmpo, en un entrenamiento privado. «Comenzó a hacer un ejercicio de bote entre conos y yo, al verlo, pensé que, con esa altura, aquello debía ser una broma», explicaba Willy Villar. «Se me llegó a pasar por la cabeza que igual era un baloncestista de exhibición, de esos que salen en vídeos de Internet haciendo malabares pero que después no saben hacer nada en un cinco contra cinco», recordaba. «Pero, en cuanto le vi jugar al día siguiente, me quité esa idea de la cabeza: durante el partido, sabía hacer de todo». Incluso pudo visitar la casa donde vivían los Antetokounmpo; los cuatro hermanos en una habitación, con literas.

Un amplio y recomendable reportaje publicado por El Periódico de Aragón narra los días siguientes a ese entrenamiento, con Willy Villar intentando cerrar un acuerdo que supuso un desembolso de 200.000 euros para que el CAI obtuviese los derechos del jugador. Según explica, intentaba asimilar lo que tenía entre manos, y no entendía que nadie más se hubiera atrevido a dar el paso. «Me temblaban las piernas, teníamos que cerrarlo», ha dicho en alguna ocasión. Ellos lo hicieron. El 7 de diciembre de ese mismo año, un día después de que Antetokounmpo cumpliera los 18 años, se firmó el contrato con el jugador y su agente (tres temporadas con opción a una cuarta) y diez días más tarde el CAI Zaragoza oficializó su fichaje, aunque Giannis se quedaría jugando en su equipo hasta el final de esa temporada. 

Los Bucks no esperan

La idea era clara: querían que Antetokounmpo fuese el segundo base del equipo en la siguiente temporada, formando pareja con Pedro Llompart. Pero ocurrió lo inevitable. El nombre de Antetokounmpo, al que el CAI anuncia como fichaje midiendo ya 2.06 metros, empezó a asociarse a la NBA. A primeros de junio se produce el encuentro entre Willy Villar, Giannis Antetokounmpo y el que iba a ser su entrenador, el recordado José Luis Abós. Compartieron unos minutos en Treviso, en el campus predraft organizado para jóvenes talentos europeos, apenas 20 días antes de que los Milwaukee Bucks le eligieran en primera ronda, en el puesto número 15, del draft de la NBA. «Me alegré mucho por él», contó a Gigantes Willy Villar: «A las cinco de la mañana recibí un mensaje de su agente en el móvil que decía ‘de parte de Giannis, gracias por ponerme en el mundo’ y no pude evitar emocionarme»

A finales del mes siguiente, los Bucks ayudaron a pagar la cláusula de salida que tenía Antetokounmpo en el contrato a cambio de un millón de dólares. Para ser exactos, y como suele pasar en las salidas de jugadores europeos, una parte la pagó el club y otra parte el jugador de su bolsillo debido a la limitación que existe en la NBA para que las franquicias abonen cláusulas. En definitiva, una operación que entre comisiones y pagos por derechos acabó reportando al club maño un beneficio neto de algo más de 300.000 euros, pese a que Giannis nunca llegó a debutar. «Al tener entonces 18 años, creíamos que al menos podría jugar con nosotros una temporada», dijo Villar al Heraldo. El propio Giannis reconoció en una entrevista con el club zaragozano lo que supuso el CAI para él… y lo que hubiera pasado si la NBA no hubiera llamado a su puerta ese verano: «Fue muy importante. Me ayudó desde un punto de vista de promoción y visibilidad. La gente empezó a conocerme tras firmar con el CAI Zaragoza. Jugar en España era un magnífico plan en caso de que no fuera drafteado en la NBA». A partir de ahí, ya conocen todo lo que ha sucedido con Giannis. Eso sí, nadie podrá negar que durante 225 días un MVP y All-Star de la NBA perteneció al Casademont Zaragoza por la valentía para acometer esta operación.