Zoran Dragic: de un tremendo calvario a ser clave para KirolBet Baskonia

Zoran Dragic: de un tremendo calvario a ser clave para KirolBet Baskonia

El Baskonia recuperó a Zoran Dragic para las grandes citas y él, después de lesiones que han minado su carrera, respondió

Este Kirolbet Baskonia de Dusko Ivanovic tiene mucho de redención. Para él, por ejemplo, supone volver al equipo en el que se hizo un entrenador de prestigio. Ha conseguido enderezar un barco que iba a la deriva esta temporada y colocarlo de nuevo en el mapa. En la Euroliga no ha podido llevarlo hasta el final porque la temporada fue cancelada por el coronavirus, pero en la Liga Endesa ha pasado de quedarse fuera de la Copa a llevar al equipo a la final de la Liga. Es impepinable el cambio. Y los jugadores han conocido a un nuevo Dusko, más dócil aunque con el mismo trabajo exhaustivo que se ha exigido siempre. Para la causa ha recuperado a algunos: los bases, Jayson Granger y Luca Vildoza, tras mucho tiempo parados, y Zoran Dragic, que llegó al equipo en enero para intentar estar de nuevo en los mejores escenarios de Europa y ha sido clave cuando más le temblaban las muñecas a sus compañeros.

Y el camino de Zoran, el hermano pequeño de la estrella de la NBA Goran Dragic, está lleno de obstáculos que le habían dejado en una posición complicada. ¿Volvería a ser ese puñal en ataque y esa navaja en defensa? Muchos equipos se peleaban por él e incluso pudo llegar a la NBA a jugar junto a su hermano en los Suns y los Heat, pero las lesiones le marcaron y en 2020 ya no se sabía si podría alcanzar un nivel parecido al que había acostumbrado al continente. Y sí. Y en el momento justo.

Zoran lleva como profesional desde 2004. Siguiendo la estela de su hermano fue progresando en Eslovenia hasta que el Unicaja de Málaga se fijó en él en 2012. En un Unicaja taciturno después de su época dorada de inicios de siglo él supo sobresalir y buscarse una mejor oportunidad. Después de la NBA llegó el regreso a Europa y a la esfera de la Euroliga, pero también dos mazazos que le hicieron replantearse todo.

Después de un año en el Khimki se marchó al Milán (2016) y allí se lesionó el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha cuando estaba haciendo muy buenos números, pero es que durante la recuperación se marchó al Efes (2017) y cuando empezaba a coger ritmo se produjo la misma lesión cuando no se había cumplido ni un año de la anterior. Un absoluto terror para cualquier deportista. El escolta-alero supo reponerse pese a perderse en ese proceso el EuroBasket de 2017, donde su Eslovenia se proclamó campeona sin él en cancha después de haber dedicado tantos veranos a jugar para ella. Se fue a equipos de menor calidad, el Trieste italiano y el Ulm alemán, para coger carrerilla y destacar. Un equipo le reclamó de nuevo para las altas esferas, el Baskonia, y ha demostrado que, a los 31 años, todavía tiene gasolina en el tanque.

Con el Baskonia había poca muestra antes de que explotara la pandemia: en Euroliga, 7,8 puntos de media tras diez partidos; en la Liga Endesa, 4,7 puntos tras sólo cuatro. Pero el largo confinamiento ha cambiado a muchos y uno de ellos ha sido Zoran Dragic. Y vaya si Kirolbet Baskonia lo ha notado… En los grupos de la Fase Final ACB subió el ritmo, 8,4 de valoración, pero la gesta llegó en la semifinal ante el Valencia Basket, en la que fue el sostén principal en un partido que se les estaba escapando y en el que una remontada dio el pase a la disputa del partido decisivo por el título: 21 puntos, con 2/3 en triples, 5/5 en tiros de dos y 5/6 en libres, a los que sumar 6 faltas recibidas y 4 rebotes capturados para un total de 25 de valoración. Su mejor partido en la ACB.

Siendo importante cuando se le pidió y volviendo a mostrarse alguien más que válido para compromisos importantes. Así ha sido el paso adelante de Zoran Dragic en esta Fase Final, que un día lo tuvo casi todo perdido y ha vuelto para ganar.