‘La gloria es del Baskonia’. Crónica del FC Barcelona – Kirolbet Baskonia

‘La gloria es del Baskonia’. Crónica del FC Barcelona – Kirolbet Baskonia

Kirolbet Baskonia es campeón de la Liga Endesa. Lo es por cuarta vez en su historia, tras ganar al FC Barcelona en la final (67-69), después de un partido agónico resuelto en los últimos segundos, con una canasta sensacional de Luca Vildoza, héroe baskonista, y un triple errado por Cory Higgins en la última posesión.

El bloque de Dusko Ivanovic fue a remolque buena parte del duelo pero su fiebre competitiva, expuesta a través de un sobresaliente rendimiento defensivo y una fe inquebrantable en sus posibilidades, le llevaron a un final igualado que acabaron resolviendo. Con Nikola Mirotic eliminado por faltas personales (no disputó los últimos cinco minutos), el Barça perdió su faro para esos instantes. Y el Baskonia logró la proeza.

Luca Vildoza (17 puntos y 20 de valoración), elegido MVP de la final, marcó la diferencia la segunda mitad, sumando acierto ofensivo a su monumental trabajo atrás. Su canasta decisiva, a 3.4 segundos del final y tras una fulgurante puerta atrás es desde hoy historia del club vitoriano. Diez años después, el Baskonia reina nuevamente en la Liga Endesa.

El choque de propuestas fue evidente desde el inicio. Uno (Baskonia) quería correr, activar las transiciones cuanto más mejor; el otro (Barça) evitarlo, manteniendo el orden y juego posicional que diese ventaja a su mayor tamaño. Pero ambos buscaban el dominio desde lo defensivo, generando un escenario apasionante.

Baskonia mandaba agresivas defensas sobre líneas de pase, especialmente en primera línea (lejos del aro), buscando recuperaciones que creasen puntos fáciles. Si no lo lograba, su defensa de cambios de asignación concedía ventajas aparentes al Barça en la zona, a cambio de cambiar su plan de ataque. Durante un primer tramo, el cuadro de Pesic cayó en la trampa, una en la que velocidad de piernas y ayudas defensivas rivales acababan nublando las ‘ventajas’ que daba Ivanovic en la pintura.

Coincidió ese tramo con la presencia de Toko Shengelia en el banquillo, tras un arranque desacertado. Ivanovic no dudó en sentar a su principal jugador y el parcial posterior le dio la razón. Baskonia lanzó un 2-11, con su estrella descansando, que le hizo irse arriba al final del primer cuarto (16-17). Pero iba a aparecer otro actor que cambiase el guión.

Thomas Heurtel (21 puntos y 25 de valoración) es dinamita desde el banquillo, capaz de detonar por sí mismo encuentros con su desequilibrio. Y su tramo inicial de segundo cuarto dio la vuelta al duelo, encabezando con 9 puntos un salvaje 17-2 de parcial que puso al Barça con el mando (26-17, min.13). No llegó el cambio solo por cómo el francés dominó el ataque, sino por cómo el plan defensivo de Pesic daba réplica al vitoriano.

El Barça dejó a su rival en dos puntos en casi siete minutos de juego, gracias en primer lugar a la reducción de pérdidas (que evitaban transiciones) y en segundo a su poderío físico en la defensa, agobiante sobre el bote. Su plan solo tendría una fuga, el rebote defensivo (9 capturas vitorianas en la primera parte, con Ilimane Diop haciendo daño), insuficiente no obstante para todas las ventajas que daba (excelente defensa del triple, reducción de circulación y minimizar a los bases baskonistas).

Con el fondo de armario del Barça dando muy buenos minutos (Kuric estuvo sensacional en el segundo cuarto, con 8 puntos), la ventaja al descanso era blaugrana (39-33), una vez sofocada la rebelión del cuadro de Ivanovic. Pero, para su desgracia, no iba a ser la última.

Resistencia, defensa y carácter

Y es que Baskonia no desfallece. De inmediato tras el descanso Vildoza y Shengelia, dos de los jugadores que más añoraba su equipo, y los llamados a liderar la causa, daban un paso adelante. Carácter que sumar a su talento. Dos triples del argentino dieron oxígeno exterior (1/10 acumulado para Baskonia hasta entonces) y el despertar del georgiano puso a los de Ivanovic por delante, con Ilimane Diop agigantándose por momentos en la pintura ante los colosos del Barça.

Pesic volvería a tirar de Heurtel pero el Baskonia tenía fuerzas no solo para mantener sino para incluso elevar su tono defensivo. Dejó al Barça en 28 puntos en toda la segunda mitad, le provocó 18 pérdidas y consiguió limitar a una de las parejas más determinantes del continente: Cory Higgins (14 puntos, con 4/14 en tiros de campo) y Nikola Mirotic (8 puntos, con 4/13 y eliminado por faltas a cinco minutos del final). A medida que el cansancio se incrementaba y podía ser un factor en contra de los vitorianos, con una rotación teóricamente más limitada, el tono atrás actuó contra natura: cada vez fue mejor.

Matt Janning dio aire con su lanzamiento exterior en el último cuarto, lo que junto a la dupla Vildoza-Shengelia, más la labor oscura de Polonara como interior, fue suficiente para cortocircuitar a la máquina blaugrana. Una vez Mirotic cometió su cuarta falta (a nueve minutos del final del duelo), Baskonia no se obcecó en buscarle la quinta. Pero esta llegó a cinco minutos de la conclusión, tras una penetración de Shengelia.

El Barça perdió su hombre a seguir en los tramos calientes y el final le fue esquivo. Impreciso, casi ansioso y sin rumbo claro a seguir. Ni Heurtel ni Higgins acertaron a hacerse con un duelo que acabó decantando a 3.4 segundos una maravillosa puerta atrás de Vildoza, una centella en el corte y muy hábil en la recepción del balón, para dejar una bandeja que valía una Liga. El tiro final de Higgins, con Heurtel sentado en el banco para esa última acción y Mirotic ya expulsado, no entró. Y la sorpresa se consumó.

El Baskonia lo logró. Diez años después, volvió a hacerlo. Es campeón de la Liga Endesa.

Estadísticas del encuentro:

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